sábado, 16 de agosto de 2008

PROYECTO DE ORIENTACIÓN ESCOLAR (POE) HABILIDADES PARA LA VIDA

La ley general de la Educación Colombiana (115 de 1994), establece en su artículo 1º que la educación es un proceso de formación permanente, personal, cultural y social que se fundamenta en una CONCEPCIÓN INTEGRAL de la persona, de su dignidad, de sus derechos y de sus deberes. Debe cumplir una función social acorde con las necesidades e intereses de las personas, la familia y la sociedad.

La educación integral y permanente que promueve esta ley tiene como fin ultimo formar hombres y mujeres felices y equilibrados, que puedan existir, prepararse, convivir y trabajar activa y positivamente en la sociedad. La gran diferencia entre la educación antes y después de la ley está en que no se trata de enseñar a ignorantes, sino de FORMAR A SERES HUMANOS. Es fundamentalmente, una educación dirigida a las personas, a los seres humanos que viven y conviven en Colombia.

Se considera la orientación como un proceso de ayuda profesionalizada hacia la consecución de la promoción personal y maduración social. Va dirigida a todas las personas y las ha de respetar como unidades integrales, únicas, singulares y altamente personalizadas.

En consecuencia con lo anterior y teniendo presente que la orientación es un factor de calidad de la Educación, la Institución Educativa SANTA JUANA DE ARCO cuenta con el Proyecto de Orientación Estudiantil, con acciones especificas para lograr en los estudiantes un desarrollo humano integral, el cual se presenta a continuación.

La Institución Educativa Santa Juana de Arco, tiene una población estudiantil de 1468 alumnos y 18 sedes que se distribuyen así: 4 urbanas y 14 rurales. En 17 sedes la jornada es completa, únicamente en la sede Santa Juana la jornada se divide en mañana y tarde, con modalidad de tecnología articulada con el SENA en sistemas y electrónica.

En la Institución se desarrollan diferentes actividades lúdicas educativas con padres de familia, estudiantes, docentes que se enmarcan dentro del proyecto de escuela saludable; se pretende fortalecer la acción orientadora en sus procesos, que se centran fundamentalmente en favorecer condiciones en los agentes educativos para que dinamicen los procesos de interacción creando ambientes propicios para el desarrollo socio – afectivo, la facilitación de aprendizajes y la preparación para proyectos de vida. Se pretende que el proceso educativo facilite en el estudiante la interpretación de sus experiencias y el conocimiento de sí mismo, para que se proyecte en diferentes medios.

La orientación es un proceso permanente, continuo y sistemático que se desarrolla como parte fundamental de la educación y que por lo tanto se ofrece en todos los niveles del sistema educativo.

OBJETIVO GENERAL

Identificar las problemáticas que se presentan de manera constante en el desarrollo cotidiano institucional, pretendiendo solucionar estos conflictos creando espacios que fortalezcan las habilidades sociales que en la comunidad educativa se necesiten para disminuir los conflictos que afectan la sana convivencia de los estudiantes, docentes y padres de familia.

Este proyecto fue estructurado de manera participativa por el equipo directivo y los directores de grupo, en el que se identificó por cursos los problemas relevantes que caracterizan el comportamiento de los escolares y a su vez se estudio sus posibles causas con el fin de programar actividades de prevención y atención orientadas a mejorar el bienestar de los estudiantes y consigo mismo y la convivencia con los demás estamentos de la comunidad educativa y el rendimiento académico.

La propuesta se operacionaliza con diferentes actividades y acciones: Convivencias, talleres, conversatorios, diálogos de reflexión, video – taller, asesoría individual y grupal; donde los estudiantes disfrutan la interacción con los otros y con el mundo y para lograr la construcción de su identidad individual y social.

Es así como el trabajo de orientación, apoyado con otros estamentos: Padres y madres de familia, directivos, docentes, estudiantes, profesionales de salud y psicología e instituciones externas; responde a competencias que exige el siglo XXI y que son inherentes al desempeño social: seguridad en sí mismo, autoestima, búsqueda de desafíos, habilidad para trabajar en equipo, para concertar, saber escuchar y comunicarse con los demás.